«Haiku: poesía y naturaleza». Una introducción

El haiku 俳句 es una forma de expresión poética nacida en Japón que presenta unas características formales muy precisas. Se compone de tres versos, siendo el primero y el tercero pentasilábicos y el segundo, heptasilábico. Otra de sus particularidades es que sus versos no riman entre sí. Todo ello concurre en este ejemplo glorioso –por cuanto posee de sorprendente y de ensalmo– escrito en el siglo XVI por un sacerdote sintoísta, Arakide Moritake 荒木田守武:

落花枝に   かえると見れば   胡蝶哉.

Rak-ka-e-da- ni  / ka-e-ru-to-mi-re-ba  / ko-cho-o-ka-na.

Flores caídas  / Vense ascender, tornar? / ¡Son mariposas!1.

Otro aspecto que, tradicionalmente, ha caracterizado al haiku es el de la presencia en su cultivo canónico de un término, de los que existen legión –algunos de ellos codificados por la costumbre–, mediante el que el haiku establece el marco temporal al que se remite su evocación. Este elemento se denomina kigo 季語 (es decir, «la palabra de la estación») y, o bien se refiere explícitamente al nombre de una estación (haru 春, natsu 夏, aki 秋, fuyu 冬; primavera, verano, otoño e invierno, respectivamente), o bien alude a algún fenómeno de la naturaleza que tiene lugar en un momento o en una estación precisa. Un componente temporal que no es nunca histórico (o singular), sino que evoca de modo directo el tránsito cíclico de la naturaleza de la que el poeta no es tanto un testigo cuanto un sentidor privilegiado.

En la siguiente conferencia brindo una introducción a esta forma poética, identificando con ejemplos sus elementos esenciales a partir de un nutrido número de ejemplos significativos, desde Arakide Moritake 荒木田守武, hasta Shiki Masaoka 子規正岡, incidiendo, naturalmente, con particular incidencia, en la obra de Matsuo Bashō 松尾芭蕉, así como de Yosa Buson 与謝蕪村 y Kobayashi Issa 小林一茶. La sesión se ocupa, asimismo, de conceptos estéticos tales como el kigo 季語, o el kireji 切字.

Esta conferencia fue dictada en el seno de las XXIII Jornadas Literarias organizadas por la Asociación Cultural Luciérnaga en Villanueva de los Infantes, provincia de Ciudad Real. Se celebró en el Claustro del Convento de Santo Domingo, donde se halla la «Celda de Quevedo», la última residencia del impar Francisco de Quevedo y Villegas. La sesión tuvo lugar el 25 de julio (Día de Santiago Apóstol, Patrono de España) de 2022. Quevedo fue, precisamente, miembro de la Orden de Santiago, extraordinariamente presente antaño en el Campo de Montiel.
Realizó la grabación Pepe Buitrago, artista sobre el que he publicado diversos ensayos y acerca de cuya obra dicté una conferencia en el Museo de Arte Contemporáneo de la misma localidad ciudadrealeña el 11 de marzo de 2023.

  1. La traducción es nuestra. En su obra pionera en España, Rodríguez-Izquierdo, lo traduce así: «¿Estoy viendo flores caídas / que retornan a la rama? / ¡Es una mariposa!”.RODRÍGUEZ-IZQUIERDO, Fernando: El haiku japonés. Historia y traducción.Madrid, Publicaciones de la Fundación Juan March, 1972, p. 253. ↩︎

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