Wagner y Tolkien. Diferencias y semejanzas en sus empleos del motivo del «Anillo» de las sagas escandinavas y germánicas

Richard Wagner (Leipzig, 1813-Venecia, 1883) y John Ronald Reuel Tolkien (Bloemfontein, Sudáfrica, 1892- Bournemouth, Inglaterra, 1973) recurrieron en sus dos mayores creaciones: Der Ring des Nibelungen (El anillo del nibelungo) y The Lord of the Rings (El señor de los anillos), respectivamente, a motivos de las sagas escandinavas y germánicas mediante medios, y con resultados extraordinariamente disímiles, para brindar toda una interpretación del mundo y una abisal y estética afirmación moral.

En esta conferencia analizo el modo en que los Anillos de Wagner y Tolkien proceden a una narración invertida. Si la obra de Wagner presenta dos argumentos centrales, la restauración del Anillo (es decir, del oro) a las Hijas de Rin y la destrucción del Walhall o Walhala (con su trasunto en el retrato de la decadencia progresiva de Wotan), la gesta de los personajes de Tolkien se dirige a la destrucción del Anillo y la restauración del reino de Gondor (con su reflejo en el progresivo fortalecimiento –hasta la apoteosis– de Aragorn).

La promesa de la virtud en el caso de Wagner precisa de la destrucción del olimpo profano nórdico-germánico, cumpliendo la voluntad de una hija (Brünnhilde) del dios de los dioses, quien renunció a su divinidad por amor a un hombre (Siegfried), al mismo tiempo que destruye un orden basado en una cadena de engaños codiciosos. Por su parte, el triunfo de la virtud pasa en la obra de Tolkien por dos acciones consustanciales. Una es la destrucción del Anillo. En este sentido, si Isildur cortó el dedo de Sauron para quitarle el anillo, Frodo pierde el suyo de un bocado cuando intenta luchar contra un enemigo invisible que, paradójicamente, hará que el Anillo se precipite a su irreparable destrucción (VI. 3). El Mal se debilita sin remedio –Gandalf sabe que la misión encomendada a Frodo ha sido cumplida–, ocasión que los adalides de la luz aprovechan sin dilación para cumplir la otra acción esencial: la restauración de un orden perdido, cuya «auctoritas» recaerá en un monarca (Elessar), un soberano que, de entre todas las especies racionales que pueblan la Tierra Media, pertenece al reino de los hombres.

El vídeo registra mi intervención en una jornada organizada por la Asociación Cultural OHKA dedicada monográficamente a J. R. R. Tolkien, celebrada en Madrid, el 23 de octubre de 2021. El registro videográfico ha sido amablemente cedido por Fernando Martínez García
Estaré encantado de recibir sus comentarios y sugerencias.

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